Asamblea venezolana aprueba reforma de Chávez
Gregorio Marrero / Foto AP

Simpatizantes del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, muestran copias de la Constitución en Caracas, el viernes 2 de noviembre del 2007.

La Asamblea Nacional de Venezuela sancionó ayer el proyecto de reforma constitucional que amplía los poderes del presidente Hugo Chávez y podría permitirle gobernar indefinidamente al eliminar los limites de reelección.

De ratificarse en un referendo, la reforma entregaría la potestad de reordenar la estructura geopolítica de Venezuela al Presidente, quien podría nombrar a las autoridades de los nuevos territorios creados.

''Estamos sancionando una constitución de transición al socialismo, estamos en un minuto en que nos definimos con las transformaciones revolucionarias. La conciliación es la muerte, son patriotas los que la apoyan toda y traidores los que critican sus detalles'', dijo Roberto Hernández, diputado oficialista y vicepresidente de la Asamblea.

La reforma, que fue aprobada por mayoría calificada de los 167 legisladores y siete abstenciones, amenaza con generar una nueva ola de agitación en esta nación profundamente dividida sobre el mandato de Chávez, entre sus partidarios y sus opositores.

Se aprobó la modificación de 69 de los 350 artículos de la Constitución. El texto fue entregado a las autoridades electorales, que deben organizar una consulta popular el 2 de diciembre para ratificar las modificaciones con la mayoría simple de votos en tal sentido.

Cientos de universitarios se congregaron en diferentes centros de educación superior para rechazar la reforma, pues al igual que partidos y sectores de oposición, no queda tiempo para dar a conocer su contenido antes de la consulta popular.

La enmienda es una incógnita para la mayoría de los venezolanos, pues la Asamblea no divulgó los textos mientras aprobaba su contenido. Los legisladores incorporaron al texto disposiciones transitorias referidas a los próximos procesos electorales, la organización territorial y la fuerza armada.

La reforma aprobada deroga una ley del 2001 sobre estados de excepción, que facultaría al gobierno a decretar estados de excepción sin límite de tiempo, durante los que podría detener sin cargos a ciudadanos e imponer la censura de la prensa, derechos que están preservados en la Constitución vigente.

Algunos ejecutivos de medios de comunicación, activistas de derechos y los líderes de la Iglesia Católica expresaron que la reforma crea condiciones ``favorables para violaciones masivas de derechos humanos''.

Las restricciones al derecho a la información son justificadas por el oficialismo, que afirma que durante el derrocamiento de Chávez en el 2002, los medios apoyaron la fracasada rebelión.

Tomado de El Nuevo Herald, www.elnuevoherald.com, 3 de noviembre de 2007